Mantén presionado y habla
Dejas el dedo en el micrófono y cuentas lo que pasó, como se lo dirías a alguien. La pantalla se llena con tus palabras mientras hablas. Sueltas y ya quedó — y si dijiste dos gastos, entran los dos.
Mirau mira tus cuentas, tus pagos fijos y tu próxima quincena, y responde la única pregunta que de verdad importa: ¿cuánto puedo gastar hoy sin quedar mal a fin de mes?
Pronto en App Store y Google Play · Gratis para empezar
La gente no abandona estas apps por indisciplina: las abandona porque anotar cansa. Así que en Mirau casi nunca tienes que anotar.
Dejas el dedo en el micrófono y cuentas lo que pasó, como se lo dirías a alguien. La pantalla se llena con tus palabras mientras hablas. Sueltas y ya quedó — y si dijiste dos gastos, entran los dos.
Le tomas una foto al recibo y los productos entran solos, con su categoría. También lee el PDF del extracto de la tarjeta y saca todos los movimientos de un mes de una sola vez.
Le mandas un mensaje al WhatsApp de Mirau y el gasto queda registrado. Sirve con texto, con la foto de un recibo y hasta con una nota de voz. Sin abrir la app.
Está construido y lo estamos terminando de conectar. Llega poco después del lanzamiento.
Cuando pagas con el iPhone, o cuando llega el SMS o el correo de tu banco, Mirau lo lee y lo registra. Lo configuras una vez con Atajos de Apple, en cuatro pasos, y no vuelves a tocarlo.
Mirau nunca lee tus mensajes: es tu iPhone el que reenvía el aviso, por una automatización que tú creaste. En Android llegará después.
Un botón flotante en el inicio para el micrófono y otro para la cámara, siempre a la mano. O el registro de toda la vida, con la cuenta ya preseleccionada.
Las otras apps te muestran gráficas de lo que ya gastaste. Mirau usa esos mismos datos para responder qué puedes hacer hoy.
Tus saldos, menos todo lo que tienes que pagar antes del próximo ingreso, repartido entre los días que faltan. Un número que se mueve solo con cada gasto.
Todo lo que entra y sale, mes por mes, en una sola vista. Arriendo, tarjetas, suscripciones, servicios y tu sueldo — con aviso antes, no después.
Nada de mascotas que se mueren si no abres la app. Una sola moneda: registras, subes de nivel, y tu compañero crece contigo.
La racha te da puntos, los puntos suben el nivel, y el nivel transforma a tu compañero. Sin barras que alimentar ni culpas por faltar un día.
Un espacio compartido para los gastos de los dos. Cada uno registra desde su teléfono y las cuentas se hacen solas.
Una app gringa parte de que te pagan una vez al mes, de que el año no tiene sorpresas y de que todo se cuenta en dólares. Acá la plata se mueve distinto, y eso cambia las cuentas.
Cada país con su símbolo, su separador de miles y sus decimales. El peso colombiano no lleva centavos; el sol peruano sí. Mirau ya lo sabe.
Si te pagan quincenal, tu plata se planea por quincena. Mirau reparte lo que tienes entre los días que faltan para la próxima, no entre los del mes.
El seguro del carro, el impuesto, la matrícula. Son anuales y desbaratan un mes. Mirau los reparte durante el año y te avisa antes.
Cada cuenta con su color y su saldo, que se mueve solo con cada gasto. En Colombia ya vienen Nequi, Daviplata, Bancolombia y más.
Mirau compara lo que te cobra cada tarjeta o crédito con el tope legal de tu país y te avisa cuando estás cerca. En Colombia, la tasa de usura.
CDT, plazo fijo, CETES, póliza, certificado. La calculadora usa el nombre y las tasas de referencia de donde vives, no un promedio.
En Colombia va más lejos todavía: prima, cesantías y tu fecha de declaración de renta según los dos últimos dígitos del NIT.
Cuentas, inversiones y lo que tienes, menos lo que debes. Con una foto cada mes para ver si sube.
Seis meses de historia, tus categorías más caras y una proyección de cómo vas a cerrar el mes.
Cuánto llevas, cuánto falta y para cuándo llegas si sigues al ritmo de hoy.
Todas juntas, con su tasa, su cuota y cuánto te queda por pagar. Y a cuál conviene atacar primero.
Lo que tienes invertido y cómo va, dentro del mismo patrimonio.
Cuánto rinde un depósito a plazo, cuánto cuesta de verdad un crédito, y conversor de divisas.
Un tope para mercado, otro para salidas. Con aviso antes de pasarte, no después.
Qué pasaría con tu plata si cambiaras un hábito desde hoy.
Si dejas de registrar unos días, Mirau no te cobra la culpa: te ofrece ponerte al día en un minuto.
Una app de finanzas se gana el permiso de entrar a tu vida. Estas son las reglas.
Estamos afinando los últimos detalles antes de publicarla. Escríbenos y eres de los primeros en probarla.
Sin tarjeta, sin compromiso. Solo te escribimos cuando salga.